Hay unos seres que nos acompañan en silencio a lo largo de toda nuestra vida; algunos para bien y otros para mal... sin embargo están ahí y no los podemos ver; pero ¿por qué? Muchos piensan que es por el simple hecho de que no están ya que la “lógica humana” nos dice aquello de que “si algo no se ve, simplemente no existe”. ¿Acaso es un raciocinio con un sentido objetivo?
Estoy segura de que Dios no es un mago, es decir, no tiene una varita que convierte a los ángeles en invisibles a nuestros ojos, debe de ser algo más impresionante que ese rollo barato de la magia. No tengo una respuesta concreta, pero si el “jefe” ha creado la ciencia y sus leyes, por las cuales se rige tanto la Tierra y su naturaleza como todo lo que se mueve por el espacio exterior, ¿por qué iba a usar métodos enigmáticos y mágicos?
Como ejemplo tenemos el sistema auditivo del ser humano. Nuestro oído no capta señales con frecuencias menores a los 20 Hz o mayores a los 20 kHz, pero aún así sabemos que existen dichos sonidos. Lo que viene a significar que nuestras limitaciones no determinan su existencia.
Hace tiempo dimos en clase el comportamiento del ojo humano ante la luz y el color; fue entonces cuando me enteré de que los colores no existen. El color es una sensación que envía el ojo a nuestro cerebro cuando capta la luz (que es una onda) en diferentes longitudes. Conclusión: nuestros sentidos no son fiables para determinar la presencia de algo.
Por lo tanto, ¿puede que haya un fundamento científico que explique la invisibilidad de los ángeles que quizá se base en las ondas lumínicas y que justo sean de una naturaleza inalcanzable para nuestros ojos? ¿Puede que todos nuestros sentidos en general tengan unas limitaciones (como las del oído) por las cuales no podamos captar nada más allá de las mismas?
Más de uno pensará que son cuestiones absurdas que no van a ninguna parte…quizá sea verdad, aún así me gusta darle al coco y no conformarme con el “si porque si”. Hoy no lo entiendo, y seguro que este misterio no tenga una explicación válida que se le pueda atribuir en esta vida, pero estoy convencida de que el Dios que conozco es un Dios racional y en cuanto lo veamos nos sorprenderán sus explicaciones sobre el trasfondo que toda su creación esconde más allá de lo mínimo que podemos percibir por ahora.
Estoy segura de que Dios no es un mago, es decir, no tiene una varita que convierte a los ángeles en invisibles a nuestros ojos, debe de ser algo más impresionante que ese rollo barato de la magia. No tengo una respuesta concreta, pero si el “jefe” ha creado la ciencia y sus leyes, por las cuales se rige tanto la Tierra y su naturaleza como todo lo que se mueve por el espacio exterior, ¿por qué iba a usar métodos enigmáticos y mágicos?
Como ejemplo tenemos el sistema auditivo del ser humano. Nuestro oído no capta señales con frecuencias menores a los 20 Hz o mayores a los 20 kHz, pero aún así sabemos que existen dichos sonidos. Lo que viene a significar que nuestras limitaciones no determinan su existencia.
Hace tiempo dimos en clase el comportamiento del ojo humano ante la luz y el color; fue entonces cuando me enteré de que los colores no existen. El color es una sensación que envía el ojo a nuestro cerebro cuando capta la luz (que es una onda) en diferentes longitudes. Conclusión: nuestros sentidos no son fiables para determinar la presencia de algo.
Por lo tanto, ¿puede que haya un fundamento científico que explique la invisibilidad de los ángeles que quizá se base en las ondas lumínicas y que justo sean de una naturaleza inalcanzable para nuestros ojos? ¿Puede que todos nuestros sentidos en general tengan unas limitaciones (como las del oído) por las cuales no podamos captar nada más allá de las mismas?
Más de uno pensará que son cuestiones absurdas que no van a ninguna parte…quizá sea verdad, aún así me gusta darle al coco y no conformarme con el “si porque si”. Hoy no lo entiendo, y seguro que este misterio no tenga una explicación válida que se le pueda atribuir en esta vida, pero estoy convencida de que el Dios que conozco es un Dios racional y en cuanto lo veamos nos sorprenderán sus explicaciones sobre el trasfondo que toda su creación esconde más allá de lo mínimo que podemos percibir por ahora.


